Cada pitarquerobot es único, está construido a mano, con piezas antiguas rescatadas de radios, televisiones, electrodomésticos, cámaras de fotos y de cine, cualquier pieza interesante de ferreterias, talleres de coches, regaladas por vecinos, amigos que buscan en los trateros de casa de sus abuelos. En el caso del robot Maggi su cuerpo central lo encontré en un mercadillo en Amsterdam y la cabeza es un medidor jaeger encontrado en la trastienda de un taller de coches con historia en Madrid.